1.2.07


11 comentarios:

Miriam dijo...

¿Cómo soportas estas cosas, Raquel?
En serio. ¿No te dan ganas de echar a correr, de salir a gritar al balcón? De abrazarle y abrazarle y otra vez, y no sé, ese pájaro que te ronda la cabeza, ese pájaro y esa colcha blandita, lo noto, eh, tan blandita, Raquel, no sé, yo qué sé, qué bonito, bonito que es lo bello para los niños, qué preciosidad, joder.

Elena dijo...

Diossssssssss, es genial!!!! Me encanta tu casa del arbol, has de invitarme a tomar el te un día, luego nos bañamos en el lago y nos secamos al sol en esas ramas. Que maravilla

mario dijo...

¡Bonito refugio! Me recuerda al exilio de Thoreau en Walden

Raquel Márquez dijo...

:-D

Me dan ganas, Miriam, me dan. Y sí, Elena, nos tumbamos todos por ahí, Abel también estará cerca con su farolillo, jaja...

Por cierto, si alguien quiere contratar al artista: http://miguelbn.blogspot.com/

Pat dijo...

Qué chulo! cuánto color! y el señor de la barca, y los pajarillos, jaja!
Es genial!

Un beso!

Raquel Márquez dijo...

Jeje, el señor si te fijas está rapado debajo de la gorra... ¡Es Miguel vigilándome!

pat dijo...

Jaja! cierto! no me había dado cuenta, pero ahora que lo dices...!

Gracias por tu bonito comentario en el limbo! Besos!

Laura dijo...

Hala, qué chulo. Pero parece que en la escena siguiente vas a estar dando una voltereta de camino hacia el agua (y Miguel, con su gorra de pesca, se reirá a carcajadas)
Ya de paso, te podría haber dibujado con menos ropa, ¿no?

Raquel Márquez dijo...

Jaja, sí, conociéndome hubiera venido bien un bikini, porque con las manos ocupadas en el libro tengo mucho peligro de ir de cabeza... Si me hace un hueco en la barquita esa tan acogedora hasta le dejo que se ría a gusto.

duarte dijo...

¿Esos árboles los venden en Ikea?

adolfito dijo...

Genial el dibujo!!! Me encanta!