3.7.07

A veces hago cosas no porque quiera hacerlas, sino porque una parte de mí me dice que hay que hacerlas. Por ejemplo, cuando cambio las sábanas sin notarlas sucias sólo porque han pasado los días que se supone que tienen que pasar desde la última vez. Normalmente esa parte de mí viene de algo que me han enseñado de pequeña. Son convenciones sociales, pero que aparecen en cuestiones como la de las sábanas, en las que el único juez soy yo y no la sociedad, ya que nadie va a reprenderme ni a sentirse mal por mis actos.

Vamos, que, además de ignorar el qué dirán, me he dado cuenta de que tengo que abolir el qué diré.

9 comentarios:

Laura dijo...

Jaja, por supuesto, en realidad eso del "qué dirán" no tiene mucho sentido, al fin y al cabo no lo sabremos nunca. A mí me hace mucha gracia el "qué dirán" de mi madre que no tiene nada que ver con el mío. En realidad nosotros somos los que les ponemos las voces a los demás. Por ejemplo, me acuerdo de que una amiga de la facultad alucinó cuando supo que yo iba al cine sola. Ella decía que no podía hacerlo porque imaginaba al resto del cine pensando "mírala, no tiene con quien ir, está sola, sola..." pero claro, esas eran sus palabras, para mí la gente no decía eso, no decía nada, no se daba cuenta de que yo estuviera allí. Creo que siempre pensamos que los demás son como nosotros, pero quién puede saber algo de lo que piensan los demás.
Por cierto, ¿cada cuánto se supone que hay que echar a lavar las sábanas? y ya que estamos ¿y el pijama? (esto último es una cuestión que se plantea Piedraita en la portada de sus libro de monólogos y desde que lo vi ahí en el Vips no para de preguntármelo)
Genial el texto.
Escribo tanto porque me sobra mucho el tiempo. Sorry.

Laura dijo...

Joer, error, 4ª línea empezando por el final "no PARO de preguntármelo" si no parece que el pobre chico está realmente en el Vips preguntándole a la gente cuándo echar a lavar su pijama

Raquel Márquez dijo...

Jajaja, se entendía, ni me he dado cuenta de que ponía "para"...

Exacto, eso es lo que pasa, que el "qué dirán" no mueve en realidad nuestros actos, es que es imposible saberlo. Y lo que hacemos es inventárnoslo según nuestro propio criterio, creyendo que todo el mundo es como nosotros.

Lo que dices del cine me lleva a otra cuestión que me interesa mucho: si tu amiga pensaba que los demás la despreciarían por cosas así (yo también creía que me juzgarían la primera vez que fui al cine sola), probablemente es porque ella iba por la vida juzgando así de gratuitamente a los demás. Crees que la gente va a pensar lo que pensarías tú. Pasar de ese supuesto "qué dirán" y no juzgar duramente a los demás son las dos caras de la misma actitud positiva. Es imposible hacer mal lo uno y bien lo otro.

Así que dejemos de decir nada de nada. Yo ese primer día descubrí que me encanta ir al cine sola, me centro más en lo que veo y me emociono más. Sólo la pantalla y yo, auténtica vida contemplativa...

Raquel Márquez dijo...

Ah, objetivamente las sábanas y el pijama hay que lavarlos una vez a la semana. Si me preguntas a mí yo tardaría 10 días, pero hay que hacerlo una vez a la semana o eres un desastre.

Es así.

mario dijo...

ja ja ja... ir al cine solo es de lo más cool, chicas. Ya sabeis todo ese rollo de "tengo un gusto tan excelso que no encuentro con quien compartirlo". Yo he ido mucho al cine solo porque me aburría cantidad en la facultad y tenía que hacer tiempo antes de regresar a casa para evitar el "qué dirán" de unos padres que estaban tirando el dinero. Bueno, tampoco lo tiraron, que durante aquellos años de estudiante-paseante aprendí un montón sobre el cine los parques y las calles.

Patrice dijo...

¿Y 15 dias es una guarrez?

Yo creo que es mi estándar (de 10 a 15); pero no sé... depende un poco de las ganas que tenga de quitar y poner la funda del nórdico, que junto con fregar tapers es de lo que más me molesta de las tareas hogareñas...

Un beso!

moraliaminima dijo...

yo creo que cuando tenemos un fuerte sentido del "qué diré" somos lo que sde dice -y personalmente odio- ser maduros....las sábanas, como la patri, unos 10 días jeje..beso...chao!

Raquel Márquez dijo...

Yo también llego a los 15 días muy a menudo, jeje... En mi caso también sobre todo por lo de quitar y poner la funda, que me molesta más que lavar y tender... También tengo que decir que, entre dos, todo es más llevadero, y ahora no hay funda que se me resista (antes salía ganando ella bastante a menudo).

15 días también es más o menos lo que tardo en cortarme las uñas de los pies... Hay temas apasionantes a los que no puedo evitar volver :-P

Miguel B. Núñez dijo...

no niña, tú crees que llegas a 15 días, pero en medio he estado yo poniendo una lavadora, pero por lo bajini!!!